Como proteger del sol la piel de los más pequeños

descarga

Fotoprotección solar. Consejo farmacéutico

Tomar el sol de forma cautelosa es altamente beneficioso para la salud, incluso para los niño, pero si lo tomamos en exceso y sin tener en cuenta el cuidado de la piel y sin la protección solar adecuada, puede causar daños en la piel irreparables.

La piel de los niños está en periodo de crecimiento y desarrollo y no tiene los mecanismos de defensa para mantener hidratada y nutrida su piel que es la melanina o la secreción del manto ácido a través de sus glándulas sebáceas o sudoríparas.

El sol emite diferentes tipos de radiaciones, entre las que hay que destacar los rayos ultravioleta y los infrarrojos, responsables de efectos beneficiosos y perjudiciales sobre la piel.

Estés donde estés, en la ciudad, en el mar o en la montaña, es importante protegerte de los efectos nocivos de estas radiaciones. Lo ideal para protegerse es taparse con prendas adaptadas, un sombrero, gafas  y aplicarse crema solar en las partes del cuerpo expuestas al sol.

Para elegir el  fotoprotector adecuado hay que tener en cuenta una serie de factores:

– A quién va dirigido:  bebes, niños, embarazadas, ancianos ……

– Fototipo: viene determinado por las características de la pigmentación de la piel, los ojos, el cabello, y la capacidad para adquirir un bronceado. De él depende la sensibilidad de las personas a la radiación ultravioleta y formación de eritema solar (enrojecimiento).

– El FPS es un índice que da idea del tiempo que se puede permanecer expuesto al sol sin riesgo de quemadura.

– Índice ultravioleta (UVI): es la estimación promediada de la radiación ultravioleta B solar máxima, en la superficie de la tierra a la hora del mediodía. El UVI depende de la estación, el mes y el día de la exposición solar.

Los filtros solares pueden ser químicos y/o físicos, que son los capaces de absorber o reflejar las radiaciones solares, protegiendo a la piel de los efectos negativos. los  fotoprotectores actúan frente a las radiaciones ultravioleta B (UVB), ultravioleta A (UVA) e infrarrojo (IR), pero presentan diferente eficacia protectora frente a ellas.

Preguntas  y respuestas frecuentes en fotoprotección.

  1. ¿Los bebés pueden tomar el sol?

Se desaconseja exponer al sol a los bebés menores de seis meses, porque su piel es muy sensible y aún no han desarrollado plenamente su capacidad para segregar melanina, el pigmento que la protege. Por lo que  se queman y se deshidratan con mucha facilidad, y además todavía no es conveniente aplicarles fotoprotectores (con filtros químicos)

A partir del sexto mes de vida sí pueden exponerse al sol (resol), pero solo por poco tiempo y, por supuesto, bien protegidos (además de camisetas y sombreros), con una crema solar con factor de protección elevado y fuera de las horas centrales del día.

 

  1. ¿Cuál es el fotoprotector más adecuado?

Los productos específicos para niños llevan filtros físicos minerales que les protegen frente a los rayos Ultravioletas (UVA, UVB) e Infrarrojos, y además son extra-resistentes al agua, a los roces, al cloro y la transpiración.

El fotoprotector debe ser hipoalergénico, testado bajo control pediátrico y dermatológico, sin colorantes ni perfumes ni parabenos. También debe incluir Protección biológica y del DNA celular. Es importante leer el etiquetado del envase o consultar con tu farmacéutico de confianza.

 

  1. ¿Qué índice de protección se debe utilizar?

Un Factor de Protección 50  para los niños menores de un año si se trata de productos que solamente contienen filtros físicos (inocuos para la piel tan sensible de los bebés). Si el pequeño tiene la piel sensible, necesita un fotoprotector especial y además debe llevar un gorro y una camiseta incluso cuando se está bañando.

 

  1. ¿Cómo se aplica el fotoprotector?

Para garantizar la eficacia del protector solar, hay que aplicarlo al menos media hora antes de la exposición. Solo así la piel tiene tiempo de absorberlo y de estar perfectamente protegida frente a las radiaciones solares. La cantidad de producto debe ser abundante: nunca inferior a 20 ml de crema para todo el cuerpo, y aplicado de forma muy frecuente.

 

  1. ¿Hay que insistir en algunas zonas del cuerpo?

En niños y sobre todo en bebés, el cuero cabelludo y la nuca, las orejas, los pómulos, la nariz, los hombros, la zona superior de los muslos, la planta de los pies y el empeine son zonas más propensas a las quemaduras. A la hora de aplicar la crema solar, se debe incidir sobre ellas tanto de forma abundante como también frecuente.

En los bebés hay que evitar que les dé el sol directo, protegiéndoles con gorro, camiseta, pantalón y sandalias en la playa y en el paseo diario.

 

  1. ¿Es necesaria la crema si no hace sol o está bajo la sombrilla o en el agua?

Al aire libre los niños siempre deben llevar crema solar. Las sombrillas, las nubes e incluso la sombra de los árboles no ofrecen la protección suficiente frente a la acción del sol ni garantizan seguridad. Incluso, los reflejos del sol hay que tenerlos en cuenta en las siguientes áreas: Hierba: 25%, Nieve: 85%, Arena: 25%, Agua: 50%; esto significa que la radiación solar al reflejarse sobre estas superficies incide en la piel en este porcentaje.

También necesita estar protegido. Al igual que ocurre con las nubes, el agua elimina la sensación de calor, pero no filtra los rayos ultravioleta. De hecho, los niños de piel muy sensible no deben permanecer mucho tiempo cerca del agua, porque los rayos solares se reflejan en ella (50%) y aumenta la posibilidad de quemadura.

 

  1. ¿Se puede usar una crema de adultos? ¿Y una del año anterior?

Es preferible aplicar al niño y al bebé un producto estudiado para la piel infantil. Pero en caso de no disponer de infantil, ponerle una de adultos puede protegerle de una verdadera quemadura.

No se debe usar una crema empezada del verano anterior, ya que el paso del tiempo, el calor y la luz pueden degradar los filtros que contiene y no resultar eficaces para la protección de la piel. De todas formas, una vez se abren las cremas tienen una duración limitada que se especifica en el envase con un símbolo que suele ser de 12 meses.

 

  1. ¿Qué cuidados necesita la piel infantil después de la exposición al sol? ¿Se les puede poner un after sun de adultos?

Es bueno bañar al niño o darle una ducha templada para quitar la sal o el cloro de su piel, y aplicarle una crema que hidrate su piel y repare los posibles daños producidos por el sol.

Muchas hidratantes de adultos se pueden emplear también en niños. Los after sun reúnen una serie de ventajas: su textura es ligera, son fáciles de extender, se pueden utilizar en cara y cuerpo, la piel los absorbe rápidamente, no suelen causar alergia, no tienen perfumes y tienen ingredientes calmantes y refrescantes, como pantenol, hammamelis y glicerina.

 

  1. ¿Cuál es la mejor hora para tomar el sol?

Las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde. Hay que evitar las horas centrales del día: entre las 11 y las 16, que es cuando los rayos caen de forma vertical y son más peligrosos.

images 

RECUERDA

Evitar las quemaduras solares durante la infancia.

EVITA:

Exponerte al sol entre las 12 y las 16 horas (oficiales)

VIGILA:

La protección de los niños y ancianos de forma especial

Los cambios de color, forma o tamaño de pecas o lunares. Consulta al médico

Si tomas medicamentos, consulta al farmacéutico

UTILIZA

Productos cosméticos de protección solar adecuados a tu fototipo

Gafas de sol que absorban el 100% de las radiaciones UV

Protección física: sombreros de ala ancha, camisetas…

Ascensión Cárdenas

Farmacéutica